No retrocederé…

“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” Hebreos 10:39

Todos en algún momento hemos visto una carrera de atletismo, sea de corta o larga distancia. Los atletas se preparan durante mucho tiempo para competir y todos quieren llegar a la meta y ganar. Cada uno está enfocado en la victoria, no en la derrota, pero sabemos que en este tipo de carrera sólo hay un primer lugar, un vencedor. El Apóstol Pablo compara el Evangelio como una carrera, que comenzamos desde el momento en que tomamos la desición de seguir a Jesucristo. Una carrera en la cual podríamos decir que en ella encontramos muchos obstáculos. A diferencia del atleta, que tiene un tiempo de preparación para luego llegar a la competencia, nosotros desde el primer día estamos corriendo, avanzando a la meta (Filipenses 3:14). Nosotros no corremos para competir con los otros corredores ya que todos tenemos el mismo propósito, no hay primeros o segundos lugares, queremos ser constantes y llegar.

El escritor de los Hebreos hace una expresión importante para todos los que queremos llegar a la meta. El expresa que nosotros no somos de los que retroceden para perdición… Según el diccionario de español, retroceder significa volver hacia atrás. Ahora, si vemos el original griego de esta palabra, la definción es muy interesante, y es apostasía. En otras palabras, Dios nos está diciendo a través de este verso bíblico que nosotros no salimos para volvernos atrás, sino, que salimos para llegar a la meta. Si nos desenfocamos y cambiamos el propósito y la Palabra de Dios, nos volvemos apóstatas. La Palabra dice que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe…(1 Timoteo 4:1). Nos libre el Señor de retroceder.

¡Somos de los que tenemos fe para preservación del alma! Preservación significa: proteger, resguardar anticipadamente a algo o alguien, de algún daño o peligro. Utilizamos nuestra fe en Cristo Jesús, para fortalecemos en Él y así mantenernos enfocados en la meta, para llegar y ganar la corona (Apocalipsis 3:11, 2 Timoteo 4:8, Santiago 1:12). Con anticipación sabemos que vamos a encontrar tropiezos en la carrera, pero con nuestra fe en el Altísimo, sabemos que Él preservará nuestra alma. Por tanto, NO Retrocederé.

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