No temeré…

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31

En algún momento todos hemos sentido miedo. Según el diccionario el miedo es la angustia por un riesgo o daño real o imaginario. En muchas de las ocasiones el miedo es producto de la percepción de que algún peligro pudiera ocurrir. Vivimos en un tiempo donde constantemente los medios de comunicación están constantemente transmitiendo lo que pare ellos es noticia. No es malo estar informados, pero cuando la información que estamos recibiendo constantemente es negativa, nuestro cerebro activa una alarma de una posible amenaza o peligro. Es por esto, la importancia de que nosotros como creyentes sepamos manejar la información que recibimos y que la Palabra de Dios sea el filtro a la misma. La Palabra del Señor dice que nuestro Dios no es un Dios de confusión, sino de paz (1 Corintios 14:33).

Los primeros 300 años de la Iglesia primitiva fueron en su mayoría de persecusión. Dónde muchos hermanos nuestros murieron como mártires por la causa de Cristo. Murieron a filo de espada, en la hoguera, decapitados, echados a las bestias en el coliseo, etc. El Apóstol Pablo le está hablando a una Iglesia que estaba enfrentando no sólo persecusión sino también heregías que se estaban levantando para tratar de desviar a la Iglesia del Evangelio de Jesucristo. Si tu vida corre peligro, no sólo física sino también espiritual, es normal que el miedo quiera manifestarse. En éste capítulo 8 del libro de Romanos el Apóstol Pablo quiere reafirmar la fe de los creyentes en Roma, y por ende a nosotros.

El Señor nos dice que si Él es por nosotros y hace la pregunta ¿quién contra nosotros? Dios quiere establecer que si Él está con nosotros, no hay nada ni nadie que pueda hacernos la guerra y ganar, porque ya Cristo venció. Los retos que la Iglesia tiene por delante van a ser mayores y el Señor necesita que entendamos que Él estando de nuestro lado y peliando por nosotros, tenemos la victoria garantizada. Hay algo muy importante que quiero destacar, la Palabra dice si Dios es por nosotros… dando a entender, que para que no haya nada ni nadie que pueda vencernos, Dios tiene que estar con nosotros. La pregunta es ¿estamos nosotros con Dios? Unos versos antes Dios nos dice: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados (Romanos 8:28). Por esto podemos decir a viva voz NO TEMERÉ.

Devoción.org

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