Que se llene toda la casa…

“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;” Hechos 2:2

El Apóstol Pablo le hace una pregunta importante a la Iglesia de Corinto ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (1 Corintios 3:16). A través de esta pregunta el Apóstol establece que nosotros que hemos recibido al Señor nos convertimos en templo de Dios, y que el Espíritu Santo mora (vive) en nosotros. El lo expresa en otro momento diciendo y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí… (Gálatas 2:20). Cuando vemos la definición de templo, dice que es un edificio o lugar destinado para culto. En el momento en que Jesucristo muere por nuestros pecados, tenemos nuevamente acceso a la presencia del Señor y podemos tener comunión con Él.

Antes de Jesús ascender al cielo, le dijo a sus discípulos que no se fueran de Jerusalem hasta que recibiesen la promesa del Padre (Hechos 1:4-5). El profeta Joel había profetizado este evento del cual nuestro Señor Jesucristo le estaba hablando a los discípulos (Joel 2:28-29). No se vayan hasta que sean llenos del poder de Dios a través del Espíritu Santo de la promesa (Hechos 1:8). La llenura del Espíritu Santo iba a ser la punta de lanza que ayudaría a la Iglesia de aquel principio como a nosotros ahora en los tiempos finales que vivimos. Hoy más que ayer la Iglesia del Señor tiene que buscar y ahnelar que nuestra Casa sea llena del poder del Espíritu Santo para poder vencer los obstáculos y retos que vengan en este tiempo final.

Jesús les dijo fue que no se fueran, sino, que esperaran por la promesa, en otras palabras, persistan, busquen y ahnelen, hasta que sean llenos. Persistamos, busquemos y ahnelemos hasta que seamos llenos todos los días hasta que Él venga por nosotros. De esta forma podremos resistir lo que queda de la carrera. En la medida que nuestro Dios sea acerca a buscarnos, más difícil va a ser el trayecto, pero con la ayuda del Señor y su Espíritu Santo, venceremos.

Devocion.org

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