Bástate mi gracia…

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad…” 2 Corintios 12:9a

Estoy seguro que han habido ocasiones que le hemos dicho al Señor ya no aguanto más esta prueba, problema o situación. El contexto bíblico del verso de hoy nos habla de que el Apóstol Pablo le rogó al Señor tres veces que le quitara un aguijón que el dice que le abofeteaba (molestaba). Según el diccionario de español, aguijón es punta o extremo puntiagudo con que se aguija. Si vemos los sinónimos de aguijar son los siguientes: aguijonear, espolear, fustigar, pinchar, instigar, arrear, apremiar, apretar, azuzar. O sea, que este aguijón que el Apóstol habla le estaba molestantando a tar modo que en tres ocasiones le había pedido a Dios que se lo quitara. Qué era este aguijón, no es lo importante. La respuesta del Señor al ruego de Pablo es lo importante de este pasaje bíblico.

Bástate mi gracia. Cuando traemos esta respuesta del Señor al lenguaje actual diría de la siguiente forma: Mi gracia es suficiente. El Señor le está diciendo al Apóstol Pablo que lo que a el le estaba molestando no podía ser excusa para que cumpliera el propósito de Dios en su vida. Gracia, es el favor que no merecíamos, Dios en su infinito amor murió por nuestros pecados y lo dio todo por nosotros en la Cruz del Calvario. Si el Señor fue azotado, blasfemado, y tantas otras cosas para llegar a ser cruxificado, y aún así cumplió su propósito, nosotros también podemos lograrlo. Recordemos que Su gracia es suficiente.

Dentro de esta respuesta del Señor a Pablo, Dios nos da una promesa y es que Él le dice que su poder se perfecciona en la debilidad. Cuándo hablamos de debilidad el diccionario dice que es una flaqueza, punto débil, falta de energía y resolución en el carácter. Cuántas veces hemos puesto excusas para no cumplir el plan de Dios en nuestras vidas. Vemos siervos de Dios en la Biblia que pusieron excusas como Moisés (no se hablar), Jeremías (son niño), etc. Estos pensando que sus debilidades los podían excusar delante de Dios. Cuando reconocemos a Dios como nuestro Señor y el Todo Poderoso, nuestras excusas tienen que quedar a un lado, porque sabemos que el Poder de Dios se perfeccionará en nuestras debilidades. Podremos en el Nombre de Jesús cuando reconozcamos que Su Gracia es más que suficiente.

Devocion.org

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