Dios es nuestro amparo…

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmos 46:1

Todos los que hemos creído en el Señor Jesucristo como Señor y Salvador de nuestra alma, pasamos por diversas pruebas y tribulaciones. Son necesarias para nuestro crecimiento y madurez espiritual. En ellas aprendemos a depender por completo de Dios y poner toda nuestra confianza en Él. Es como cuando íbamos a la escuela, el maestro nos daba la teoría, pero llegaba el momento en que nos tenían que evaluar para ver si habíamos aprendido la lección. En esta carrera, todos los días Dios tiene una enseñanza para nosotros y Él sabe lo que necesitamos. Es por esto, que constantemente somos probados para sacar lo mejor de nosotros, y que seamos conforme al molde del Señor. Muchas de estas pruebas o tribulaciones pueden ser retantes, y parecer que no tienen solución, pero siempre Dios nos da la salida y tenemos la promesa de que Él nunca nos deja solos.

En el verso bíblico de hoy, el Salmista está adorando a Dios porque en los momentos más difíciles, Él es su amparo y fortaleza. Le esta diciendo al pueblo a través de su alabanza, que no importa lo que pase, podemos encontrar en Dios pronto auxilio. Amparo se define como protección, resguardo y defensa. O sea, que el Salmista está diciendo, Tú eres quién me proteges cuando el mal se acerca, Tú eres en quién puedo esconderme y sentirme seguro, además eres quién me defiende. ¡Alabado sea Dios! No sólo el Salmista puede pronunciar esto, sino, que nosotros todos los que hemos creído en el Señor podemos hacerlo.

Si algo el enemigo de nuestra alma va a querer hacer es tratar de quitar nuestra confianza en el Señor, para que cuando lleguen los momentos difíciles, desmayemos y no confiemos en Dios. Pero en el día de hoy reafirmamos nuestra convicción y confianza en el Señor y podemos decir que Dios es nuestro amparo y fortaleza y nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Devocion.org

¡Compártelo con otros!